Premisas en las que se basa la negación del Holocausto

 

1. Jamás hubo ninguna intención sistemática por parte de los nazis de matar a todos los judios europeos. 

En nuestra opinión como internacionalistas esta premisa contradice ampliamente el consenso histórico y el reconocimiento internacional sobre el Holocausto. 

El Derecho Internacional, especificamente en la Convención para la Prevención y Sanción de del Delito del Genocidio en las Naciones Unidas, define al genocidio como la intención de destruir total o parcialmente a un grupo étnico, nacional, racial o religioso y el Holocausto se ajusta a esta definición a partir de la tan cuidadosa planificación y su implementación sistemática. Además, tal como se menciona en la película, existen testimonios de sobrevivientes, pruebas documentales y estudios históricos que respaldan la existencia de una política deliberada de exterminio llevada a cabo por el régimen nazi liderado por Adolf Hitler y sus seguidores y por ende, negar la realidad del Holocausto va en contra del Derecho Internacional y de la evidencia histórica. 


2. Las cifras son mucho menores a 5 o 6 millones.

Los estimados de víctimas de Holocausto que se encuentran entre los 5 o 6 millones de judios asesinados, se basan en una exhaustiva investigación histórica respaldada por pruebas documentales, testimonios de sobrevivientes y otros registros; por lo tanto, negar o minimizar el número de víctimas no es solo una distorsión de la historia sino que es una falta al debido reconocimiento de las personas que sufrieron y como internacionalistas, reconocemos lo fundamental que es el reconocimiento de la verdadera magnitud del Holocausto y que se deben prevenir futuros genocidios en el futuro. 



3. No existian cámaras de gas ni instalaciones construidas específicamente para el exterminio. 

Esta premisa que niega la existencia de las cámaras de gas ni instalaciones construidas especificamente para el extermino durante el Holocausto no tiene validez frente a la cantidad de pruebas documentales, testimonios y analisis forenses; ello se puede conocer en la Enciclopedia del Holocausto del United States Holocaust Memorial Museum, en la cual relatan que en 1942, las masacres sistemáticas en cámaras de gas estáticas (con gas de monóxido de carbono generado por motores diesel) comenzaron en Belzec, Sobibor y Treblinka, todos en Polonia. Mientras las víctimas se "descargaban" de los vagones para ganado se les decía que debían desinfectarse en las "duchas". Los guardias nazis y ucranianos a veces gritaban y golpeaban a las víctimas, a las que se ordenaba que entraran en las "duchas" con los brazos levantados para que así en la cámara de gas cupiera la mayor cantidad de gente posible. Cuanto más se llenaban las cámaras de gas, más rápido se asfixiaban las víctimas.

Por lo cual, como internacionalistas reconocemos la existencia y las funciones de estas instalaciones en la perpetración de esos crimenes de lesa humanidad llevados a cabo durante el Holocausto.


4. El holocausto es por tanto un mito inventado por los judíos para obtener compensaciones economicas e impulsar las fortunas del Estado de Israel. 

Como internacionalistas, en nuestra opinión, el Holocausto es un hecho ampliamente reconocido por la comunidad internacional, un claro ejemplo de ello es la creación del Programa de Divulgación sobre el Holocausto y las Naciones Unidas en virtud de la Resolución 60/7 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con un objetivo simple y contundente: "movilizar a la sociedad civil en pro de la educación y la recordación del Holocausto, a fin de contribuir a prevenir futuros actos de genocidio" y también la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 27 de enero como el Día Internacional en Memoria del Holocausto; desde 2005, la ONU y sus estados miembros han efectuado ceremonias conmemorativas para marcar el aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau y para honrar a los seis millones de víctimas judías del Holocausto y a millones de otras víctimas del nazismo. 

 


Tal como lo mencionan en la película, la guerra según los negacionistas es un negocio, no hay nada especial respecto a los judios, no son los únicos que sufrieron, son solo víctimas colaterales de la guerra, pero ese es solo su punto de vista cuando en realidad promover esas teorías conspirativas para desacreditar el Holocausto no son solo un insulto a las víctimas y su memoria, sino que también debilita los esfuerzos por la justicia y la prevención de futuros genocidios. 


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